Jovel, Hueyzacatlán, Tzequil.
San Cristóbal de Las Casas.

Revolución, crisis y transformación en San Cristóbal de Las Casas y Chiapas durante el siglo XX

El siglo XX comenzó en Chiapas en medio de una profunda crisis política y social. La pérdida de la capital de San Cristóbal de Las Casas en 1892 dejó una herida que no tardó en sentirse en la vida política del estado. Ese hecho provocó un resentimiento duradero entre los grupos de Los Altos y los sectores emergentes de Tuxtla Gutiérrez, una rivalidad que se hizo más evidente en 1911, tras la caída del porfirismo

Valle de Jovel
Laguna de Chapultepec, en el Valle de Jovel

Con el inicio oficial de la Revolución Mexicana en 1910, Chiapas entró en una etapa de cambios, tensiones y redefiniciones. Aunque al principio el conflicto se sintió con menor violencia que en otras regiones del país, el impacto real llegó en 1914, cuando las fuerzas constitucionalistas impusieron un nuevo orden político. A partir de entonces comenzaron reformas profundas destinadas a debilitar el poder de los hacendados y de las instituciones eclesiásticas, especialmente mediante la reorganización agraria y las medidas anticlericales.

La imposición de estas reformas generó una fuerte reacción entre los terratenientes, quienes organizaron grupos armados de autodefensa conocidos como “mapaches”. Estos grupos resistieron durante años al gobierno revolucionario y mantuvieron viva la tensión política en la región. La violencia no solo fue militar; también representó un choque entre dos formas distintas de entender el poder, la tierra y la vida social.

Entre 1915 y 1940, la región vivió un periodo de aislamiento y una intensa política anticlerical. En el contexto nacional de la Guerra Cristera (1926-1929), las instituciones religiosas católicas fueron perseguidas, se cerraron conventos y se expulsó a sacerdotes. Esta etapa, recordada localmente como la de los gobiernos “quema santos”, dejó una profunda huella en la vida religiosa y comunitaria de la ciudad. En medio de ese ambiente difícil, en 1915 se fundó el Colegio La Enseñanza, una institución clave para la educación regional, especialmente de las mujeres, porque abrió nuevas oportunidades formativas en una época de fuertes limitaciones sociales.

Colegio "La Enseñanza", fundado el 15 de agosto de 1915 por María Adelina Flores y Carlos Z. Flores.

1915: la educación como refugio y esperanza

El nacimiento del Colegio La Enseñanza significó mucho más que la apertura de una escuela. En una ciudad marcada por tensiones políticas y persecución religiosa, la educación se convirtió en un espacio de resistencia, formación y futuro. Para muchas familias, especialmente para las mujeres, representó la posibilidad de acceder a conocimientos y herramientas que antes les habían sido negadas.

A partir de 1940 comenzó una etapa de relativa estabilidad política y de modernización. En ese contexto, la llegada de la Carretera Panamericana en 1946 marcó un cambio decisivo para San Cristóbal, porque fue la primera conexión terrestre permanente con el centro del país. Ese hecho ayudó a romper el aislamiento histórico de la ciudad y facilitó el intercambio comercial, social y cultural.

Vista carretera Panamericana del Valle de Jovel

1946: la apertura hacia el país

La carretera no solo significó movilidad. También trajo nuevas ideas, mayor comunicación y una relación más estrecha con otras regiones de México. San Cristóbal empezó a dejar atrás, poco a poco, su condición de ciudad apartada, aunque sin perder el peso de su identidad tradicional.

Un acontecimiento trascendental ocurrió en 1952 con la creación del primer Centro Coordinador Indigenista del Instituto Nacional Indigenista (INI). Dirigido por destacados antropólogos, este centro buscaba impulsar programas de salud, educación bilingüe e infraestructura en comunidades indígenas. Su presencia reflejó el interés del Estado por intervenir en la llamada “cuestión indígena”, aunque con el tiempo también se debatió mucho sobre los alcances y límites de estas políticas.

"Instituto Nacional Indigenista Centro Coordinador Tzeltal-Tzotzil"

1952: el inicio de una nueva relación con los pueblos indígenas

La creación del Centro Coordinador Indigenista representó un intento de acercamiento institucional a las comunidades originarias. Aunque sus resultados fueron variados, su importancia histórica es innegable, porque colocó a San Cristóbal en el centro de las políticas indigenistas del país.

Desde la década de 1960, la expansión de grupos protestantes y evangélicos provocó conflictos religiosos y expulsiones masivas, especialmente en Chamula. Muchas personas indígenas expulsadas buscaron refugio en las periferias de San Cristóbal, lo que transformó de manera profunda la demografía de la zona norte de la ciudad. Este proceso no solo cambió el mapa urbano, sino también la composición social y cultural del municipio.

1960s: desplazamiento y nuevos barrios

Las expulsiones religiosas forzaron a muchas familias a reconstruir su vida en condiciones difíciles. Así surgieron nuevos asentamientos periféricos, muchas veces sin servicios, pero también con una fuerte carga de organización comunitaria y resistencia cotidiana.

Entre 1970 y 1995, San Cristóbal experimentó un crecimiento demográfico acelerado, pasando de 60 mil a más de 116 mil habitantes. Este aumento se debió a la migración indígena, a las expulsiones religiosas y al crecimiento del turismo cultural y antropológico internacional. La ciudad comenzó a atraer cada vez más visitantes interesados en su arquitectura, su historia y su riqueza cultural. Sin embargo, este crecimiento también tuvo consecuencias negativas, pues el desarrollo urbano descontrolado provocó la multiplicación de asentamientos irregulares y una presión creciente sobre los servicios públicos.

1970-1995: crecimiento y expansión urbana

San Cristóbal se convirtió en una ciudad mucho más compleja. Al mismo tiempo que aumentaba su fama como destino cultural, también crecía la desigualdad entre el centro histórico y las zonas periféricas. La ciudad empezó a expandirse sin una planeación suficiente, lo que dejó problemas que todavía se sienten hoy.

El 1 de enero de 1994 ocurrió El levantamiento armado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). Este movimiento indígena declaró la guerra al gobierno federal exigiendo democracia, justicia, tierra y reconocimiento indígena. San Cristóbal se convirtió en el escenario central del conflicto, lo que atrajo la atención mundial, la presencia de organizaciones internacionales y el fenómeno conocido como “turismo revolucionario”.

ezln
integrantes del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN)

1994: San Cristóbal en el centro del mundo

La aparición del EZLN marcó un antes y un después en la historia contemporánea de la ciudad. San Cristóbal dejó de ser solo una ciudad colonial y turística para convertirse en un símbolo internacional de resistencia indígena, protesta social y demanda de sus derechos.

Desde entonces, San Cristóbal continuó creciendo aceleradamente, expandiendo la mancha urbana y enfrentando afectaciones ambientales. Actualmente, constituye el principal centro cultural, turístico y comercial de Los Altos de Chiapas. Sin embargo, detrás de esa imagen de ciudad vibrante siguen presentes profundas desigualdades sociales, pobreza rural, urbanización descontrolada y nuevas problemáticas regionales que muestran que su historia continúa abierta.